La herramienta, basada en la IA y el machine learning, determinará el grado de maduración del aguacate

La determinación de la materia seca del aguacate es uno de los procesos cruciales en su cultivo ya que viene a predecir el grado de maduración del fruto. No obstante, a día de hoy, es todavía un proceso que se lleva a cabo de manera manual e invasiva y que supone una inversión en tiempo de los agricultores y un desperdicio de frutos.

En este sentido, un grupo de empresas e instituciones granadinas están ultimando la herramienta Avocado360. Un sistema no invasivo que permitirá predecir la cantidad de materia seca de los aguacates y, por lo tanto, determinar su grado de maduración. El Consorcio que persigue este objetivo que fomentará la competitividad y productividad en el sector del aguacate está integrado por seis organismos. Se trata de OnTech Innovation -el mayor clúster tecnológico de Andalucía-, la Universidad de Granada, la Fundación I+D de Software Libre (Fidesol), el Grupo La Caña, Nazaríes IT y Terceto Comunicación.

Así será Avocado60. La materia seca del aguacate de manera sencilla e intuitiva

Pero ¿Cómo será Avocado360? El proceso de creación del prototipo de la herramienta ha sido fruto de un proceso de colaboración en el que Grupo La Caña ha hecho sus aportaciones, en base a la experiencia transmitida por las miles de familias que conforman la empresa. Así, se ha ideado un sensor no invasivo que se anclará al móvil de manera tan sencilla como la operación de emparejar nuestro dispositivo móvil a cualquier otro vía bluetooth.

Una vez realizado el anclaje, el manejo es tan fácil como acercar el sensor no invasivo a los frutos y, en unos instantes, se dispondrá de los datos relativos al porcentaje de materia seca del aguacate y su grado de maduración.

Esos datos se podrán desechar o almacenar para compartirlos con otras líneas de negocio como trazabilidad, calidad o logística, organizarlos por cosechas y fincas o compartirlos con otros productores.

Así será Avocado360, una herramienta que aportará productividad y competitividad al sector de la producción de aguacates, a la vez que la convertirá en una actividad económica más sostenible.

La IA, el Big Data y las redes 5G ya están en marcha para conseguir la digitalización del regadío

A pesar de que las lluvias que tuvimos durante los meses de marzo y abril ayudaron a la sequía, la situación que atravesamos es crítica. Las reservas de agua de nuestros pantanos y acuíferos están lejos de la media de los últimos cinco años. Según datos facilitados por el Ministerio de Agricultura, la pluviometría ha descendido desde febrero un 38%, con respecto a los últimos 50 años.

Se impone, por lo tanto, buscar fórmulas alternativas que ayuden a hacer una gestión más responsable y eficiente de los escasos recursos hídricos. En este sentido la digitalización del regadío es una necesidad imperiosa, donde la Inteligencia Artificial (IA), el Big Data o las redes 5G ya están jugando un papel determinante.

Un claro ejemplo de esa digitalización del regadío la encontramos en los Campos de Cartagena donde el análisis de los estados fenológicos de los cultivos y las condiciones ambientales determinan cuándo es necesario aplicar el riego. Este sistema, además, establece cuándo el suelo va a recibir los recursos hídricos de manera más fructífera.

Por su parte, CropSense es una plataforma que parte del análisis de modelos físicos del comportamiento de los cultivos. Para ello, han sido necesarios nada menos que cinco años de tomas de datos en fincas. Una información que ha dado lugar a una serie de algoritmos que ofrecen información de la cantidad de agua que necesita cada sector de la finca, en todo momento. Atrás quedan, por lo tanto, esos tiempos en que el riego consistía en anegar de agua la finca por completo, fuese o no necesario, y de manera homogénea.

Sostenibilidad y optimización de los cultivos

Esta digitalización del regadío no sólo permite un ahorro de este preciado y escaso bien, sino que también supone una optimización en el rendimiento de los cultivos. Como decíamos, no es lo mismo regar por igual una finca entera, que solo aquellos sectores donde es necesario. A este ahorro en recursos hídricos hay que sumarle la reducción de los tiempos y, por supuesto, la versatilidad que ofrece la digitalización de los datos tanto para futuras líneas de actuación como para otras líneas del negocio.

Esta misma versatilidad la encontramos también en la herramienta Avocado360 que desarrollan, en colaboración, la Universidad de Granada (UGR), el Grupo La Caña, OnTech Innovation -el mayor clúster tecnológico de Andalucía-, la Fundación I+D de Software Libre (Fidesol) y Grupo Nazaríes IT. El proyecto, además, cuenta con el apoyo del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo.

Avocado360 no sólo toma datos en lo que al grado de madurez del aguacate se refiere, sino que permite almacenarlos por medio de la tecnología Cloud para compartirlos con otros productores u otras líneas de negocio.

Solo por medio de la digitalización de las tareas agrícolas se conseguirá dar el salto hacia un sector competitivo, productivo y que, sobre todo, responde a la creciente demanda de productos pero de una manera sostenible.

El proyecto Avocado360 trabaja en ultimar una herramienta que detectará su grado de maduración

El carácter manual de muchas de las tareas ligadas al cultivo de aguacate, como es el caso de la determinación de la materia seca, da lugar a que a día de hoy todavía exista una inversión en tiempo considerable, así como cierto grado de desperdicio. Y es que estos exámenes se llevan a cabo, normalmente, sobre una muestra que es relativamente pequeña en comparación con el grueso de la cosecha. De manera que se da lugar a que, en base a esos datos arrojados por la muestra representativa, aún se recojan frutos demasiado maduros o verdes. Unas piezas que, una vez en el almacén, son descartadas generándose entre un 1% y un 3% del desperdicio.

Si tenemos en cuenta que, según datos del Grupo La Caña, se mueven en torno a 12 millones de toneladas de aguacates al año, entre un 1% y un 3% de desperdicio motivado por inexactitud en el grado de maduración, es una cantidad muy elevada. Un conflicto que vendrá a resolver la herramienta Avocado360

El aguacate requiere unas condiciones edafoclimáticas muy específicas para una óptima maduración. Es necesario que los suelos tengan un contenido en materia orgánica comprendido entre el 2’5% y el 5%. Por otro lado, a pesar de tratarse de frutos con capacidad de adaptación a cualquier tipo de suelo, conviene que su consistencia sea media. Y es que los terrenos arcillosos no son adecuados por presentar un drenaje insuficiente y los suelos arenosos, por su parte, requieren un sobreesfuerzo en lo que a riego y fertilización se refiere.

Suelo y climatología

Con respecto al PH, los cultivos de aguacate necesitan unos valores que se sitúen entre el 5’5 y el 7, así como no superar valores de 1 dS/m. De lo contrario, los primeros síntomas de que algo no va bien se manifiestan por medio de los bordes de las hojas que suelen presentar quemaduras.

El árbol del aguacate y sus frutos también tienen sus particularidades si hablamos de temperaturas máximas y mínimas. Es un cultivo más bien propio de climas subtropicales como los que se disfrutan en la zona de la Costa Tropical granadina o Málaga, con oscilaciones térmicas mínimas entre el día y la noche.

Pero también es cierto que, siempre y cuando se cumplan unos valores mínimos, los cultivos pueden prosperar el climas continentales. Para ello, la temperatura media debe rondar los 20ºC no superando nunca los 33ºC de máximas y los 17ºC de mínima.

Finalmente, el aguacate presenta una necesidad de agua por encima de los 6.500 m3 por hectárea para obtener un buen desarrollo y una producción óptima. De hecho, existen múltiples fincas donde este factor se compensa con riegos por aspersión intermitentes, a lo largo de diferentes momentos del día.

IA frente a desperdicio de aguacates

Todas estas particularidades propician que sean muchas las pruebas que se deben hacer en los cultivos para determinar su grado de madurez. Unas tareas que, en la actualidad, se desarrollan de manera manual e invasiva. Por lo tanto, suponen para los productores un desperdicio de aguacates y de tiempo considerable.

Concretamente, se calcula que la determinación del grado de madurez de los frutos supone un desperdicio de aguacates de entre el 1% y el 3%. A esta cifra hay que sumarle otro desperdicio de en torno al 5% y que tiene lugar en los puntos minoristas. Y es que, en los casos de exportaciones a mercados extranjeros, se requiere un cálculo muy exacto del grado de maduración que tenga en cuenta los tiempos de traslado.

El proyecto Avocado360 está ultimando una herramienta que permitirá, de manera no invasiva ni destructiva, conocer el grado de maduración del aguacate. Por lo tanto, se contribuirá a trabajar de una manera más sostenible la producción de este fruto e incluso planificar cosechas en coordinación con los departamentos de logística, trazabilidad y calidad.

La iniciativa está coordinada por el clúster tecnológico andaluz, OnTech Innovation, y cuenta con la participación de Grupo La Caña, la Fundación I+D de Software Libre (Fidesol), la Universidad de Granada, Nazaríes IT y Terceto Comunicación. Además, por su filosofía de búsqueda de la competitividad del sector agroalimentario, el proyecto cuenta con el apoyo del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo.

La primera fase se inició hace tres años, de la mano del grupo de investigación EcSens de la Universidad de Granada. Estas labores comprendieron la recogida de datos de valores colorimétricos de los distintos grados de maduración del aguacate. Todo ello, para establecer los algoritmos necesarios para la detección del grado de maduración del aguacate.

La herramienta Avocado360 permitirá determinar la materia seca del aguacate de forma no invasiva

El aguacate es uno de los frutos más preciados del mercado. Su alta concentración de propiedades y nutrientes le han valido la categoría de superalimento. Pero no hay que olvidar su agradable textura y sabor. Por todo esto, en muchas culturas, se le conoce como «el oro verde«.

El Grupo La Caña, está moviendo, en la actualidad, en torno a 12 millones de kilos de aguacates al año. En la determinación de su calidad entran en juego variables muy distintas como el contar con un buen suelo, unas buenas condiciones climáticas y un sistema eficiente de irrigación. Estos factores influyen directamente en la cantidad de materia seca de un aguacate, determinando su sabor y textura.

¿Qué es la materia seca del aguacate?

Se trata de la cantidad de sólidos que quedan en el fruto tras la deshidratación de la pulpa. En la actualidad, la inmensa mayoría de los productores calculan la cantidad de materia grasa del aguacate de manera manual. Pero ello requiere no sólo de la disposición de una zona habilitada para realizar las pruebas y del material adecuado -desecador, deshidratador o balanza de precisión-, sino que implica cierto grado de desperdicio.

Para ello, es necesario trocear el aguacate en cuartos y extraer la semilla. A continuación, hay que separar el tegumento y la piel, para trocear la muestra en cuadraditos y someterla a un proceso de desecación y deshidratación.

Los últimos avances en materia de Inteligencia Artificial (IA) han permitido desarrollar laboratorios portátiles que pueden llevar a cabo este análisis en campo y sin necesidad de destruir piezas. Algunos modelos incluso llevan incorporado un sistema de localización por GPS, permitiendo mapear cosechas por fincas o por lotes. No obstante, estos laboratorios portátiles disponen de interfaces que pueden resultar menos intuitivas y quizás presentan menor versatilidad a la hora de trasladarlos.

Determinar la materia seca del aguacate de manera sencilla e intuitiva

Precisamente, lo que persigue el proyecto Avocado360 es desarrollar un hardware y un software que no sólo marcará el punto exacto de maduración del aguacate, sino que también determinará su cantidad de materia seca.

Por medio de las indicaciones y aportaciones realizadas por el Grupo La Caña, los expertos en IT de Grupo Nazaríes han desarrollado un sensor no invasivo y una app móvil. Para comenzar a utilizarlos, basta con anclar el sensor al dispositivo vía bluetooth y acercar el sensor al fruto.

Tras unos segundos de espera, la app móvil procesará los datos obtenidos y los pondrá en relieve junto con los valores aportados por el grupo de estudio de la Universidad De Granada. Estos son fruto de tres años en los que el grupo de investigadores han tomado infinidad de muestras de aguacates. Todo ello, con el objetivo de obtener información colorimétrica detallada de todo el proceso de maduración.

Fuente de intercambio de conocimientos

El productor podrá hacer tres cosas con los datos extraídos en las diferentes tomas. Se podrán desechar, a la espera de nuevas tomas. Se podrán organizar por lotes, fincas u otras variables o se podrán compartir con otras áreas de negocio -logística, calidad o trazabilidad- u otros productores. Esto último será posible gracias a la tecnología Cloud que ha incorporado la app móvil de Avocado360.

En definitiva, Avocado360 es un proyecto que no sólo incidirá directamente en la competitividad y sostenibilidad del sector agroalimentario, sino que fomentará el desarrollo y permitirá que se abran nuevas líneas de investigación.

Una app móvil y un sensor no invasivo detectará el punto de maduración del aguacate

Observar el color, averiguar si al tacto está tierno pero tibante… Estos son algunos de los métodos de los que se vale el consumidor para descubrir si el aguacate que está llevando a su mesa está en su grado óptimo de maduración. Pero ¿y si de alguna manera se pudiese evitar ese ritual sabiendo con seguridad que ya está en su punto exacto para hacer del consumo una experiencia agradable? ¿Y si, además, te dijésemos que esa magia existe y que la Inteligencia Artificial (IA) y el machine learning lo hacen posible?

Ese objetivo está, cada día, más cerca de ser una realidad gracias al proyecto Avocado360. Una iniciativa en la que están participando la Universidad de Granada (UGR), la cooperativa agrícola Grupo La Caña, Grupo Nazaríes, la Fundación I+D del Software Libre (FIDESOL) y Terceto Comunicación. Un grupo de empresas coordinado por el paraguas de OnTech Innovation, que es el mayor clúster tecnológico de Andalucía.

Así, por medio del análisis de diversos parámetros donde entran en juego no solo los datos recogidos del propio aguacate, sino las condiciones fenológicas del suelo y los factores climáticos, se conseguirá determinar su grado de maduración.

En el punto óptimo de maduración

Pero ¿Cómo se materializará esa toma de datos y de análisis de los datos? Para ello, los socios del proyecto Avocado360 han desarrollado una app móvil, en primer lugar, desde donde se gestionarán esos datos y, en segundo lugar, un sensor no invasivo. Este último tiene unas dimensiones similares a las de una pistola lectora de códigos de barras.

Su funcionamiento es muy sencillo. Para comenzar las lecturas, bastará con adherir el sensor al teléfono móvil y realizar un emparejamiento vía Bluetooth. A continuación, una app móvil se encargará del procesamiento de todos los datos. Por lo tanto, será tan fácil como acercar el sensor no invasivo al fruto y esperar unos segundos a que la app procese los valores colorimétricos para arrojar una determinación de la materia seca. Es decir, la cantidad de sólidos que contiene el aguacate, tras la deshidratación de su pulpa. Un valor que determina las cualidades organolépticas del fruto.

Todos los datos se podrán compartir con otros productores de aguacates o incluso con los departamentos de logística, calidad o trazabilidad por medio de la tecnología Cloud que también incorpora la app móvil.

Beneficios en productividad y sostenibilidad

La posibilidad de compartir esos datos y el saber de manera 100% cierta si el aguacate está en su grado óptimo de maduración no serán los únicos beneficios que aporte Avocado360 al productor. Y es que, en primer lugar, la app móvil permite también guardar los datos y organizarlos por lotes o por fincas, por citar algunos ejemplos. Además, como cada mercado demanda un tipo de maduración diferente, el productos podrá adaptar los tiempos de producción, manipulado y logística para ofrecer la mayor calidad y durabilidad posible.

Por otro lado, el pasar de un proceso que en la actualidad es manual y costoso, supondrá grandes beneficios económicos, que se verán traducidos en la competitividad de las empresas. En definitiva, unos beneficios que también repercutirán en el consumidor final que llevará a su mesa aguacates con todos los estándares de calidad y trazabilidad y en su punto óptimo de maduración, que es lo que hace de este producto un fruto verdaderamente apreciado.

La IA ayudará a afrontar la creciente demanda en agricultura, de manera sostenible

Según afirma la Organización de las Naciones Unidas (ONU), se prevé que para 2050 la población mundial aumente en 2.000 millones de personas. Esto supone que será necesario un incremento del 60% de la producción alimentaria, para abastecer a la creciente población. En un contexto en que, todavía, el sector agroalimentario es el responsable del 31% de las emisiones de gases de efecto invernadero, corporaciones, empresas privadas y administraciones públicas se encuentran a la caza de soluciones hacia una producción agroalimentaria más sostenible. Un horizonte que, inexorablemente, pasa por la Inteligencia Artificial (IA).

Pero, ¿Cómo puede la IA ofrecer una producción agroalimentaria más sostenible?

Menos desperdicio de recursos hídricos

Ya hemos visto que la recopilación y análisis de información por medio del Big Data es fundamental en agricultura, en la determinación del punto exacto de maduración y recogida No obstante, estos nodos y sensores empleados en la recopilación de datos también son útiles aplicados al control del riego. No sólo para determinar el momento en que mejor le viene a la planta el riego, a nivel fenológico, sino de cara a una reducción considerable del desperdicio de agua. Un hito que, sin lugar a dudas, se encuentran entre las metas a alcanzar en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), marcados por la ONU.

Por otro lado, el control de sales en el suelo también proporciona una información muy valiosa para la prevención de la contaminación de acuíferos.

Aplicación sostenible de fitosanitarios en agricultura

En el campo de la aplicación de productos fitosanitarios, el desarrollo de la robótica ya está permitiendo a día de hoy reducir considerablemente la tasa de diseminación. Es decir, la cantidad de producto que no llega a la planta y se disemina en el ambiente. De hecho, los últimos atomizadores desarrollados permiten identificar no sólo dónde está la planta sino también qué necesidades tiene cada una de sus partes. De esta manera, se consigue reducir el vertido de fitosanitarios al medioambiente que se sitúan en torno al 50% del gasto total en producto.

Menos gases de efecto invernadero

El apoyo de la IA a una agricultura sostenible debe afrontar otro de los actuales retos del sector. Se trata de la falta de mano de obra. De hecho, España es el país de la Unión Europea con menos agricultores y agricultoras jóvenes. Aunque el desarrollo del sector no camina hacia la deshumanización de la mano de obra, sí que es cierto que la IA ya facilita y aporta eficacia a muchas tareas.

Es el caso de los nuevos agribots que identifican y eliminan las malas hierbas. Una medida que permite optimizar la mano de obra y evitar el vertido de herbicidas entre un 70% y un 90%. Todo ello, en un sector donde cada vez se tiende más a apostar por vehículos y tractores eléctricos, tendiendo a minimizar el impacto de la huella de carbono.

Todas estas mejoras ponen de manifiesto que la IA y el Big Data no son solo parte de una visión futurista de nuestra realidad, sino que son aplicables a todos los sectores, si queremos evolucionar hacia un futuro más sostenible.

La impresión 3D permite abaratar costes en el desarrollo de prototipos de robots

Hace algunos años, nos sorprendía la noticia del agricultor de Guadalajara que, gracias a la impresión 3D, había conseguido salvar su cosecha. En plena campaña de recogida del trigo, una de sus máquinas recolectoras había sufrido una avería y su proveedor local no le podía facilitar la pieza nueva antes de quince días. Ante una cuenta atrás en la que todo auguraba una cuantiosa pérdida económica, por medio de la impresión en 3D, consiguió sustituir la pieza maltrecha de su cosechadora y así salvar la campaña.

Sin lugar a dudas, eran los primeros pasos de este importante avance tecnológico al que todavía no se le vislumbraban las numerosas aplicaciones que ha alcanzado en unos pocos años.

A día de hoy, es un hecho consumado que la impresión en 3D ha venido para quedarse. Las aplicaciones de la impresión en 3D en el desarrollo de la robótica y la Inteligencia Artificial (IA) ayudan a aumentar la productividad, promover la sustentabilidad y la sostenibilidad. Sin ir más lejos, Evocato 360 es un proyecto que cuenta con el apoyo del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo y se centra en el desarrollo de una herramienta capaz de detectar el punto óptimo de maduración del aguacate. De esta manera, se conseguirá reducir los costes de producción, mejorar las cualidades organolépticas en que el consumidor recibe el producto, minimizar el impacto sobre el entorno natural del cultivo de aguacate y, finalmente, incrementar la competitividad de la industria y empresa agroalimentaria.

Una iniciativa, en definitiva, que no sólo pone de manifiesto que impresión en 3D va estrechamente ligado al desarrollo de la IA y la robótica, sino que busca nuevos modelos de producción basados en la mejora de la competitividad pero desde una perspectiva sostenible.

Aportaciones de la impresión 3D en el desarrollo de la IA y la robótica

Concretamente, por medio de la impresión en 3D se puede alcanzar un nivel de precisión que la hacen óptima para la creación de todo tipo de prototipos de robots y maquinaria. De esta manera, no sólo se consigue abaratar costes sino también disminuir considerablemente el desperdicio. En definitiva, una rentabilización del desarrollo de la robótica y la maquinaria quizás sin precedentes.

Así, por medio de técnicas como el Láser de Metal Directo (DMLS) o la Deposición de Energía Dirigida (DED), los accesorios o piezas metálicas de un robot pueden resultar mucho más baratos que con los métodos convencionales de prototipos. Por otro lado, no hay que olvidar que la impresión en 3D en este cometido ayuda considerablemente a reducir el nivel de desperdicio. Un aspecto indispensable si queremos asumir nuestros compromisos en materia de desarrollo sostenible.

En cuanto a las aplicaciones de la Inteligencia Artificial o la robótica al sector agrícola, estas pueden ir encaminadas desde el aumento de la capacidad de la maquinaria o la automatización de un proceso, hasta la recopilación de datos de análisis precisos sobre el punto exacto de maduración o condiciones del suelo. Pero no hay que perder de vista tampoco la gestión de la calidad y seguridad alimentaria y las aportaciones que se pueden hacer en materia de gestión del agua.

Desde hace unos años, la digitalización en el sector agrario está muy presente y a día de hoy existen diferentes aplicaciones móviles aplicadas a la agricultura que permiten obtener información de interés con su consecuente reducción de costes y esfuerzos al aumentar la productividad en el campo bajo el paraguas de una agricultura de precisión.

En un post anterior ya te contamos cómo la Inteligencia Artificial se aplica como herramienta de trabajo en el sector agrícola, los beneficios que se obtienen gracias a su uso y cómo Evocato 360 es un ejemplo de ello.

Aplicaciones móviles aplicadas a la agricultura

En líneas generales, el desarrollo tecnológico permite ahorrar y mejorar las técnicas de cultivo y recogida de alimentos, obteniendo datos precisos en el menor tiempo posible y previendo posibles dificultades como cambios climatológicos o una antelación en el tiempo de siembra y recogida, entre otros parámetros.

Hoy día hay aplicaciones móviles para todo, y el campo también es objeto de desarrollo de nuevas apps funcionales para productores y agricultores. 

El objetivo de la digitalización también persigue la reducción de documentos físicos, pues gracias al desarrollo de aplicaciones móviles, es posible registrar información y realizar diversas acciones de forma cómoda en cualquier momento y lugar.

De esta forma los productores y empresas del sector agrario son capaces de saber, por citar algunos ejemplos, la cantidad exacta de semillas y fertilizantes que tienen que usar, el tiempo de maduración de los cultivos y plantaciones, las condiciones climatológicas a las que están sometidos, parcelas trabajadas, mantenimiento del sistema de regadío, todo ello de forma sistematizada y automática.

Aunque parte de estas aplicaciones vienen impulsadas por empresas privadas que ofrecen sus productos a compañías agrícolas, el Gobierno de España también da apoyo a la innovación en las técnicas de cultivo.

Si hablamos de Evocato 360, un proyecto financiado por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo en el marco del programa de apoyo a las agrupaciones empresariales innovadoras, el objetivo principal se centra en el aguacate y en cómo la Inteligencia Artificial es capaz de mejorar la calidad del producto final indicando el momento óptimo de recogida del fruto, a través del desarrollo de un sistema de predicción propio mediante la utilización de técnicas basadas en el análisis de diversas fuentes de datos como son la evolución del microclima de las fincas evaluadas, las respuestas fenológicas del cultivo, así como las diferentes observaciones de plagas y posibles enfermedades. 

La Inteligencia Artificial en el sector agrario es, desde hace unos años, una realidad con peso en la producción agrícola actual. El desarrollo y uso de aplicaciones y sistemas específicos ha conseguido incrementar la productividad y sustentabilidad del campo.

La agricultura es uno de los pilares económico de España, al que factores como el clima, la demografía y la seguridad alimentaria afectan directamente. Para mejorar el rendimiento de los cultivos, es necesario impulsar enfoques innovadores que evolucionen la tecnología del sector y que favorezcan el desarrollo de una agricultura sostenible en la que no solo repercute en la rentabilidad de los cultivos y plantaciones sino también en la satisfacción del destinatario final, la ciudadanía. 

CAMPOS DE LA IA EN LA AGRICULTURA

Los tres principales campos en los que se están implementando soluciones de Inteligencia Artificial en la agricultura podrían englobarse en:

  • La capacidad de predicción 
  • La monitorización y evaluación de suelos y cultivos 
  • La robótica orientada a la agricultura

Los explicamos a continuación más en detalle. 

La inteligencia artificial en el sector agrario: predicción

Mediante el uso de algoritmos entrenados con los datos e históricos de interés y su relación con la problemática a tratar, se puede desarrollar un sistema de ayuda a la toma de decisiones. En este sentido, las predicciones son muy importantes en la agricultura y permite la adopción de medidas en diversos aspectos (peso seco y rendimiento por hectárea, dimensionamiento de plantilla, disponibilidad de producto, vida útil postcosecha,…). Incluso, la IA aplicada a la obtención de modelos meteorológicos de predicción, se podría usar para la determinación de la mejor estrategia de riego para los cultivos (ya sea por exceso o por defecto).

Del mismo modo, también se puede evaluar un cierto periodo cuándo va a alcanzar la cosecha el punto óptimo de maduración, puede ayudar a escoger el día adecuado, cuando su calidad sea la mejor.

Y justo en esta línea se sitúa Evocato, un proyecto financiado por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo en el marco del programa de apoyo a las agrupaciones empresariales innovadoras.

Se basa en un dispositivo que tiene como objetivo el desarrollo de un sistema de predicción propio combinando la electrónica de medida más avanzada con la utilización de técnicas de inteligencia artificial, entre ellas el machine learning, basadas en el análisis de diversas fuentes de datos como son la evolución del microclima de las fincas evaluadas, las respuestas fenológicas del cultivo, atributos de la fruta, así como las diferentes observaciones de plagas y posibles enfermedades. ¿El objetivo final?  Asegurar la optimización de las cosechas de aguacate garantizando la recogida en el momento óptimo de madurez del fruto.

La inteligencia artificial en la agricultura: la monitorización y evaluación de suelos y cultivos 

A través de soluciones IoT se pueden mejorar el rendimiento de los cultivos a través de la gestión de la información obtenida por imágenes para contar con capacidad de reacción ante plagas o necesidades de fertilizantes, por citar algunos usos. 

Además, la monitorización a través de Inteligencia Artificial permitirá emitir análisis durante largos periodos de tiempo con valiosa información para organismos y empresas.

La inteligencia artificial en la agricultura: la robótica para cultivos

Drones, cosechadoras inteligentes y robots están ya cambiando el paradigma de trabajo en el campo, reduciendo esfuerzos y posibilitando un trabajo preciso. 

En líneas generales, la Inteligencia Artificial en el sector agrario está siendo imprescindible para mejorar la productividad con información.

¿Quién, a día de hoy, dejaría pasar por alto la productividad y rentabilidad de su empresa? Nadie, a no ser que su finalidad sea dejarla morir. Por suerte, en la actualidad, hay mecanismos para conseguir aumentar la productividad, y la Inteligencia Artificial (IA) es la gran aliada en este reto. La agricultura no es ajena a esta revolución. Mejorar la capacidad de predicción o la monitorización y evaluación de suelos y cultivos son algunas de las aplicaciones que la IA posibilita. Y, en este sentido,  hoy queremos que conozca Evocato , el dispositivo de IA al servicio de la producción de aguacates.

¿QUÉ ES EVOCATO?

Para definirlo de forma sencilla, te contaremos que Evocato es una herramienta que se está desarrollando para detectar in situ el grado óptimo de maduración del aguacate. 

«El proyecto multidisciplinar de I+D Evocato tiene como objetivo el desarrollo de un sistema de predicción propio combinando la electrónica de medida más avanzada con la utilización de técnicas de inteligencia artificial, entre ellas el machine learning, basadas en el análisis de diversas fuentes de datos como son la evolución del microclima de las fincas evaluadas, las respuestas fenológicas del cultivo, atributos de la fruta, así como las diferentes observaciones de plagas y posibles enfermedades. 

¿Su objetivo?  Asegurar la optimización de las cosechas de aguacate garantizando la recogida en el momento óptimo de madurez del fruto.

Los beneficios asociados a este avance tecnológico no son pocos. Con Evocato se consigue eliminar los costes asociados a las técnicas actuales de determinación de la madurez del fruto,estimar el grado de maduración del aguacate en el árbol, mejorar las cualidades del aguacate que recibe el consumidor final, potenciar la competitividad de las empresas y la industria agroalimentaria, así como minimizar el impacto de esta actividad en el medioambiente.

Como resultado se logrará que la toma de decisiones relacionadas con la maduración del aguacate sean las más adecuadas y, por lo tanto, mejorará la planificación de la producción, manipulado, logística, venta y finalmente la rentabilidad del producto, justo lo que hablábamos al comienzo de este post.

EVOLUCIÓN DEL PROTOTIPO

Esta iniciativa de investigación industrial, coordinada por el clúster OnTech Innovation, viene a sumarse a este reto que se inició en una primera fase con Avocado Streaming.  Ahora, se trabaja en mejorar este prototipo para adaptarlo a las necesidades y requisitos de los técnicos agrícolas: 

  • aumentando la fiabilidad de la toma de datos, tanto en color como en materia seca del aguacate.
  • mejorando el modelo predictivo con la inclusión de nuevos datos y de más calidad.
  • mejorando el dispositivo sensor para que sea más cómodo y utilizable por los técnicos en el campo.
  • desarrollando un nuevo software más accesible y amigable para la visualización de los resultados por parte de los usuarios.

Evocato es un proyecto financiado por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo en el marco del programa de apoyo a las agrupaciones empresariales innovadoras.

OnTech Innovation es una agrupación especialmente innovadora, tanto por las propias compañías que agrupan, como por el trabajo puntero que se desarrolla, como es el caso de Avocado 360º. Está formada por los socios Nazaríes Information Tecnologies S.L, Miguel García Sánchez e Hijos, Fundación I+D del Software Libre (FIDESOL), Grupo de Investigación ECSens- Universidad de Granada y Terceto Comunicación, que han colaborado anteriormente en diferentes proyectos. Esto genera un fuerte compromiso con los objetivos de Evocato.