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La IA permite ahorrar tiempo y desperdicio en la determinación de la materia seca del aguacate

desperdicio de aguacates

El proyecto Avocado360 trabaja en ultimar una herramienta que detectará su grado de maduración

El carácter manual de muchas de las tareas ligadas al cultivo de aguacate, como es el caso de la determinación de la materia seca, da lugar a que a día de hoy todavía exista una inversión en tiempo considerable, así como cierto grado de desperdicio. Y es que estos exámenes se llevan a cabo, normalmente, sobre una muestra que es relativamente pequeña en comparación con el grueso de la cosecha. De manera que se da lugar a que, en base a esos datos arrojados por la muestra representativa, aún se recojan frutos demasiado maduros o verdes. Unas piezas que, una vez en el almacén, son descartadas generándose entre un 1% y un 3% del desperdicio.

Si tenemos en cuenta que, según datos del Grupo La Caña, se mueven en torno a 12 millones de toneladas de aguacates al año, entre un 1% y un 3% de desperdicio motivado por inexactitud en el grado de maduración, es una cantidad muy elevada. Un conflicto que vendrá a resolver la herramienta Avocado360

El aguacate requiere unas condiciones edafoclimáticas muy específicas para una óptima maduración. Es necesario que los suelos tengan un contenido en materia orgánica comprendido entre el 2’5% y el 5%. Por otro lado, a pesar de tratarse de frutos con capacidad de adaptación a cualquier tipo de suelo, conviene que su consistencia sea media. Y es que los terrenos arcillosos no son adecuados por presentar un drenaje insuficiente y los suelos arenosos, por su parte, requieren un sobreesfuerzo en lo que a riego y fertilización se refiere.

Suelo y climatología

Con respecto al PH, los cultivos de aguacate necesitan unos valores que se sitúen entre el 5’5 y el 7, así como no superar valores de 1 dS/m. De lo contrario, los primeros síntomas de que algo no va bien se manifiestan por medio de los bordes de las hojas que suelen presentar quemaduras.

El árbol del aguacate y sus frutos también tienen sus particularidades si hablamos de temperaturas máximas y mínimas. Es un cultivo más bien propio de climas subtropicales como los que se disfrutan en la zona de la Costa Tropical granadina o Málaga, con oscilaciones térmicas mínimas entre el día y la noche.

Pero también es cierto que, siempre y cuando se cumplan unos valores mínimos, los cultivos pueden prosperar el climas continentales. Para ello, la temperatura media debe rondar los 20ºC no superando nunca los 33ºC de máximas y los 17ºC de mínima.

Finalmente, el aguacate presenta una necesidad de agua por encima de los 6.500 m3 por hectárea para obtener un buen desarrollo y una producción óptima. De hecho, existen múltiples fincas donde este factor se compensa con riegos por aspersión intermitentes, a lo largo de diferentes momentos del día.

IA frente a desperdicio de aguacates

Todas estas particularidades propician que sean muchas las pruebas que se deben hacer en los cultivos para determinar su grado de madurez. Unas tareas que, en la actualidad, se desarrollan de manera manual e invasiva. Por lo tanto, suponen para los productores un desperdicio de aguacates y de tiempo considerable.

Concretamente, se calcula que la determinación del grado de madurez de los frutos supone un desperdicio de aguacates de entre el 1% y el 3%. A esta cifra hay que sumarle otro desperdicio de en torno al 5% y que tiene lugar en los puntos minoristas. Y es que, en los casos de exportaciones a mercados extranjeros, se requiere un cálculo muy exacto del grado de maduración que tenga en cuenta los tiempos de traslado.

El proyecto Avocado360 está ultimando una herramienta que permitirá, de manera no invasiva ni destructiva, conocer el grado de maduración del aguacate. Por lo tanto, se contribuirá a trabajar de una manera más sostenible la producción de este fruto e incluso planificar cosechas en coordinación con los departamentos de logística, trazabilidad y calidad.

La iniciativa está coordinada por el clúster tecnológico andaluz, OnTech Innovation, y cuenta con la participación de Grupo La Caña, la Fundación I+D de Software Libre (Fidesol), la Universidad de Granada, Nazaríes IT y Terceto Comunicación. Además, por su filosofía de búsqueda de la competitividad del sector agroalimentario, el proyecto cuenta con el apoyo del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo.

La primera fase se inició hace tres años, de la mano del grupo de investigación EcSens de la Universidad de Granada. Estas labores comprendieron la recogida de datos de valores colorimétricos de los distintos grados de maduración del aguacate. Todo ello, para establecer los algoritmos necesarios para la detección del grado de maduración del aguacate.